Los mapuche cultivan en sus campos solo lo que sea necesario para cada familia y la tierra se deja descansar respetando los ciclos de la naturaleza. Lo mismo ocurre con la crianza de animales, con el mar y con la pesca. Se debe tener lo justo para que no falte de comer. La tierra por donde uno pasa debe pisarse livianamente, dicen.

Todavía hoy en día se pide permiso a los ngen o espíritus de la naturaleza para recolectar.

Han perdurado en el tiempo estas prácticas respetuosas con la flora, la fauna y los hongos, la tierra y el agua.

Esta tradición forma parte del Küme Mongen o Buen Vivir, que es existir en armonía con la Ñuke Mapu, la Madre Tierra.

 

Autor: Camila Yver
Editorial: Liberalia
Isbn: 9789566120193

 

 

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